14 Abr ¿Ejercitar sin dolor es posible?
Es muy habitual sentir dolor muscular tras una sesión de entrenamiento, por eso hoy traemos ejercicios perfectos para liberar esas molestias y recuperar la movilidad habitual y mejorar la circulación después de hacer ejercicio.
Isquiotibiales: Es una de las zonas en las que más restricciones suelen haber, provocadas por el sedentarismo (muchas horas sentado) y en deportistas, ya que es una musculatura que tiene la función de frenar los impactos en muchos gestos como correr, golpear, saltar, etc. Avanzar hasta la parte posterior de la rodilla y retroceder hasta la altura del glúteo masajeando despacio.
Cintilla iliotibial: Las adherencias en esta zona se dan mayoritariamente en corredores y, algo menos, en ciclistas. Sufre muchas cargas por impactos y en ejercicios continuos de larga duración, ya que entre otras funciones estabiliza la rodilla por su cara externa. Masajear hasta la altura de la cadera y bajar hasta poco antes de la rodilla.

Gemelos: Estar muchas horas de pie, largas caminatas, llevar tacones, ejercicios continuos de piernas, entre otros, pueden provocar dolor muscular. La liberación miofascial en los gemelos ayuda a eliminar esas adherencias y recuperar la función normal del músculo. Masajear por toda la pantorrilla.
Musculatura de la espalda: Estar muchas horas sentado o una mala higiene postural nos puede provocar dolor muscular en nuestro día a día. Conducir muchas horas es otro claro ejemplo. Relajar la zona aplicando la liberación miofascial desde la columna vertebral hasta la altura del hombro. No hacer presión en la columna vertebral. Realizar el masaje en ambos lados de la espalda.





